Y CUÉNTASE QUE UN DÍA
José Ruiz Mercado
"Con frecuencia sueño con mis amigos de Chiapas. Llego a visitarlos y nos reunimos a conversar en algún café o alguna cantina. Hablamos de los viejos tiempos y de los nuevos proyectos. Me preocupa el regreso a Toluca. Entonces despierto. Con razón en el siguiente
sueño me reclaman el haberlos abandonado repentinamente". (Abelardo Hernández Millán)
Joan Báez. La balada de Sacco y Vanzetti. Fotografías de la época. Un manjar de Internet. El final del Octavo Festival de Cuento Brevísimo. Quiero decir, el epilogo, porque el final, se dio unas horas antes con el maratón en Ixtapan de la Sal, en el Estado de México organizado por el Centro Toluqueño de Escritores. Era la hora de la espera del autobús de regreso a los espacios de origen de algunos de los participantes. Unos ya se habían retirado: 21:30 horas del domingo ocho de junio de 2008.
Los preparativos para la fiesta habían terminado. Ahora viene el recuento. Desde abril estaban en marcha. En las instalaciones del CUCEI de la Universidad de Guadalajara para posteriormente partir a todo el Estado de México. Los lugares se fueron aglutinando. De inicio Guadalajara, le siguió Tonalá en Jalisco; luego Mextepec, y tantos otros.
Los lectores cuentistas llegados de todos los rincones ante un público dispuesto a escuchar. Toda una organización, la cual dispuso la mesa para el mejor disfrute de los manjares. Autores de diferentes latitudes con propuestas diferentes: Carlos René García Escobar, presidente del PEN club en Guatemala; Martha Elsa Durazzo, de la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos; Luis Augusto, director de Santa María Juana, Ediciones, de Guadalajara y una lista tan mayor como cincuenta. Ve tú a saber cuántos más.
La promoción y difusión de este evento requería de tiempo, dedicación. Ofrecerle un marco digno para la fina recepción de un público, el cual, pasado el hecho, continuara en comentario. Rocco Almanza, artista plástico con finura concedió para el cartel final una imagen de su trabajo.
Un encuentro de ésta naturaleza permite el intercambio; el reconocer la propuesta del otro y crecer. Ver la obra propia y cuestionarse ante la del otro en un ejercicio de humildad creadora. Pero, además, a un público ávido de confrontarse con la vida, una ventana propositiva de conductas.
La noche del domingo, cuando ya todo aparentaba su termino. Alejandro Ostoa, Eduardo Osorio hicieron el recuento. Apenas principia el camino. Apenas. Fue entonces cuando, en un intermedio, entramos al Internet y nos encontramos con Joan Báez.
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